Una buena gestión de archivos no es una cuestión estética. Permite controlar el acceso, la conservación, la auditabilidad y la recuperación.
Crear/recopilar, clasificar, almacenar, recuperar, compartir, archivar y eliminar. La principal trampa del examen consiste en considerar «archivar» sinónimo de «eliminar» u omitir la clasificación como etapa independiente.