Un PDF suele ser un archivo de salida. El documento, la hoja de cálculo o el archivo de diseño editables constituyen la fuente de trabajo.
Conserve siempre el archivo fuente editable (por ejemplo, DOCX o XLSX), porque los PDF son exportaciones aplanadas que no pueden actualizarse directamente; la trampa del examen consiste en suponer que un PDF puede reutilizarse para editarlo.