Conserve el archivo fuente editable, no solo el PDF
Conserve siempre el archivo fuente editable (por ejemplo, DOCX o XLSX), porque los PDF son exportaciones aplanadas que no pueden actualizarse directamente; la trampa del examen consiste en suponer que un PDF puede reutilizarse para editarlo.
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El archivo fuente editable es el documento de trabajo que usted crea y modifica, como un archivo de Word, una hoja de cálculo o un proyecto de diseño. Por lo general, un PDF es un resultado final destinado a su distribución o impresión, no a seguir editándolo. Si solo conserva el PDF, no podrá cambiar el texto, corregir una errata ni actualizar un gráfico sin empezar desde cero. La diferencia fundamental: el archivo fuente es su taller; el PDF es solo una instantánea del producto terminado.
Para evitar el error habitual, recuerde que cualquier formato de archivo que bloquee el contenido —como PDF o una imagen aplanada— no es editable. En las preguntas de elección múltiple, es incorrecta cualquier opción que proponga guardar únicamente el PDF para realizar futuras actualizaciones. Busque, en cambio, respuestas que indiquen que debe conservarse el archivo nativo (por ejemplo, .docx, .xlsx o .pptx) junto con la exportación. Una rápida prueba mental: pregúntese «¿Puedo hacer doble clic en este archivo y cambiar una sola palabra?». Si no puede, no es el archivo fuente editable.
Una manera sencilla de recordarlo: considere el PDF una copia impresa, no la copia maestra. Cuando termine un documento, guarde primero el archivo fuente y, después, exporte el PDF. Si alguna vez necesita revisarlo, vuelva al archivo fuente. Este hábito ahorra horas de trabajo repetido y es exactamente la opción que el examen espera que elija.
¿Por qué se debe conservar el archivo fuente editable además del archivo exportado?
Permite realizar actualizaciones sin tener que rehacer el trabajo a partir de una exportación acoplada.