Seis componentes de una instrucción que reducen la ambigüedad
Una instrucción útil incluye el objetivo, el rol, las restricciones, la fuente, el formato de salida y las indicaciones de verificación; olvidar las restricciones o el formato es un error habitual en los exámenes.
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Una instrucción que funciona para una tarea real es más que una petición imprecisa. Expresa un objetivo claro —lo que se desea que logre la IA— y a menudo asigna un rol o un público destinatario, como «usted es un analista de políticas que escribe para personas no expertas». Las restricciones, como el límite de palabras o el tono, evitan que el resultado se desvíe. El material de referencia proporciona a la IA hechos concretos que utilizar, y el formato de salida indica si se necesita una tabla, una lista con viñetas o un párrafo. Por último, las indicaciones de verificación piden a la IA que revise su propio trabajo, por ejemplo: «enumere todas las suposiciones que haya realizado». Sin estos seis componentes, la IA hace conjeturas y usted pierde tiempo editando.
Para identificar una instrucción deficiente en una pregunta, busque restricciones ausentes o un formato de salida sin definir. Si la tarea dice «resuma este informe», pero no especifica una extensión ni un público destinatario, la instrucción está incompleta. Un truco útil consiste en imaginar que está dando instrucciones a un nuevo compañero que las sigue al pie de la letra. Si este preguntaría «¿qué extensión?» o «¿para quién?», la instrucción necesita esos detalles. Otra pista: las indicaciones de verificación no se limitan a «compruebe si hay errores»; también pueden ser «cite la fuente de cada afirmación» o «señale todos los datos anteriores a 2020». Este paso suele pasarse por alto en las situaciones de examen.
Para ponerse a prueba, elija cualquier tarea profesional y redacte una instrucción utilizando los seis componentes en este orden: objetivo, rol, restricciones, fuente, formato y verificación. Después, elimine uno de ellos y observe cómo cambia el resultado. La regla mnemotécnica es «ORaR-FuFV»: objetivo, rol, restricciones, fuente, formato y verificación. Si una instrucción de un examen carece de alguno de ellos, probablemente sea la respuesta incorrecta.
¿Qué hace que una instrucción sea más útil para una tarea profesional?
Un objetivo claro, la función o el público destinatario, las limitaciones, el material de referencia, el formato de salida y las instrucciones de verificación.