La numeración no se convirtió en una taxonomía dedicada exclusivamente a la IA. Las denominaciones anteriores de las áreas siguen siendo importantes.
La alfabetización en materia de IA, la ciberseguridad, la desinformación, los derechos digitales y la sostenibilidad se incorporaron transversalmente a las cinco áreas de competencia existentes, no como nuevas categorías independientes.