La supervisión debe ser efectiva y no una mera aprobación automática después de que la automatización lo haya decidido todo.
La IA de alto riesgo necesita vigilancia humana para prevenir o reducir al mínimo los riesgos para la salud, la seguridad y los derechos fundamentales; la trampa del examen consiste en que la vigilancia debe ser efectiva, no limitarse a pulsar un botón después de que la automatización lo haya decidido todo.