Panorama general
El razonamiento verbal de EPSO mide una disciplina de decisión: extraer una información, preservar sus límites y juzgar si una opción está enteramente probada. La cultura general, la opinión y la verosimilitud nunca sustituyen a una prueba presente en el texto.
La competencia central
El test le ofrece un pequeño universo cerrado: un texto, una consigna, varias opciones. Su tarea consiste en encontrar la opción que respeta ese universo sin ampliarlo. Una buena respuesta no es la que describe el mundo con mayor inteligencia. Es aquella en la que cada fragmento puede vincularse al texto.
Esta precisión moviliza cinco capacidades:
- •extraer un hecho sin deformarlo;
- •relacionar dos hechos cuando el vínculo es necesario;
- •conservar el actor, la fecha, la cantidad, el alcance y el grado de certeza;
- •resistir a los conocimientos externos;
- •decidir bajo presión de tiempo.
La prueba de la línea
Para toda opción que retenga, plantéese una pregunta sencilla: «¿Qué línea prueba exactamente esto?» Si no puede señalar ni una frase directa ni un encadenamiento necesario, todavía no tiene una prueba.
Microejemplo
Texto: «Tres agencias han iniciado un proyecto piloto. Dos publicarán un informe en septiembre.»
Opción: «Todas las agencias publicarán su informe en septiembre.»
La opción suena natural. Aun así, es falsa para el test. El texto habla de tres agencias implicadas y, después, de dos agencias que publican un informe. Nada autoriza a trasladar la acción de las dos a las tres.
Gesto que debe entrenar
Después de cada texto, formule tres líneas:
- Lo que el texto dice.
- El límite más importante.
- Lo que el texto no permite afirmar.
Esta tercera línea desarrolla la competencia más descuidada: reconocer lo no probado.