El mismo enfoque sirve tanto para una fórmula defectuosa de una hoja de cálculo como para un flujo de trabajo de políticas que no funciona.
La depuración consiste en encontrar, aislar y corregir errores en un proceso, una fórmula o un programa; la trampa del examen es confundir la depuración con las pruebas (las pruebas detectan fallos; la depuración los corrige).